Las personas quieren saber el futuro, les gustaría saber qué será lo que va a pasar el día de mañana… y el en el año que viene, pero eso no es posible; solo Dios sabe lo que ha de venir.
Ahora, lo que si podemos es pensar en las consecuencias del presente y su repercusión en el futuro. Por un minuto, piense en el futuro; podemos llamar a esto “el principio de los actos previsibles”; y quiero ponerle ejemplos, si usted es de los que le gusta comerse dos pedazos de pastel diariamente, se toma entre 2 y 3 sodas, y come pan a diario; además, no camina, su trabajo es sedentario, bajo esta perspectiva ¿cuál sería la eventualidad previsible?
Si alguien falta al trabajo con frecuencia, si no hace su trabajo a consciencia, ¿Cuál sería la eventualidad previsible?
Quiero invitarle a pensar que lo que usted está haciendo hoy está produciendo un futuro previsible.
Por ejemplo, una persona desea tener una relación más estrecha con Dios, pero no ora, ni lee la Biblia, además eventualmente va a la Iglesia; en ese caso la eventualidad previsible será “mayor enfriamiento espiritual”. En la misma línea; si una persona busca del Señor con amor, pasión y gozo, leyendo la Palabra de Dios, siendo fiel a los principios de Dios, no faltando a la Iglesia en cada servicio, entonces su eventualidad previsible es “crecimiento espiritual multiplicado”, porque Dios multiplicara las fuerzas de quien se esfuerza, así como también habrá multiplicación de sabiduría, revelación y esa persona tendrá la capacidad para vivir en fe todos cada día de su vida; además podrá enfrentar cada situación que se le presente bajo los principios de la Palabra de Dios.
Te invito para que pienses, pues tu eventualidad previsible está oculta en tus actos, hábitos y costumbres de hoy.
Oremos: “Señor, hoy te doy gracias por mostrarme “una forma de ver el futuro en mis actos presentes”. Deseo cambiar hábitos y costumbres que me están llevando a tener un futuro difícil y oscuro. Todos ellos los cambio por hábitos sanos y por lo que me pides en tu Palabra, porque sé que me llevaran a tener un buen futuro, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amen”
Versículo: “Perezoso, mira a las hormigas; fíjate en sus caminos, y ponte a pensar. Ellas no tienen quien las mande, ni quien les dé órdenes ni las gobierne. Preparan su comida en el verano, y en el tiempo de la siega recogen su comida” Proverbios 6: 6-8. (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
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