en el Dios que siempre está contigo.
El convertirá tu impaciencia
en paciente confianza.
Amado Dios ayúdanos a esperar
en tu tiempo recordando
que tienes cuidado de tu pueblo.
Mas yo volveré mis ojos a Jehová,
esperaré al Dios de mi salvación;
el Dios mío me oirá.
