Existen personas que quisieran saberlo todo, entender humanamente el porqué de las cosas, incluso esa falta de comprensión les arrebata el gozo puesto que siempre están buscando explicaciones y el no tenerlas les hace sentir incómodos, incompetentes o incapaces. Ahora, cuando algo se sale de nuestra comprensión, es natural que busquemos a Dios por una respuesta, y en muchos casos si Él no nos da una respuesta pueden aparecer molestias, frustraciones, dudas, o incluso afectar la fe en el Señor.Surge la pregunta ¿Por qué Dios no te dice el porqué de lo que esta sucediendo en tu vida?. Una posible respuesta es que Él tiene un “propósito mayor” que simplemente dejarte saber la respuesta inmediata a tu situación. En mi vida he pasado por momentos de “silencio celestial” ante las cosas que estaban pasando, pero con el tiempo – que no sabemos cuánto será, logramos comprender, “ver” el cuadro completo de la situación y por lo tanto, damos gracias al Señor porque una respuesta en el momento de la angustia generaría más confusión. Por otro lado, el silencio de Dios es una manera de probarnos para ver si aprendemos a depender de Él en lugar de tener el control de las situaciones.
Dios no te va a dar una explicación, pero tu carácter estará a prueba. Cuando Dios guarda silencio en tu vida, tu fe está siendo probada. ¿Vas a dejar el control o vas a confiar más en El? ¿Podrás mantener el gozo en medio de las dificultades?
No olvides que más importante que la respuesta de Dios es la presencia y la certeza de que Él tiene todo en control.
Oremos: “Señor, en ti confío aunque estés en silencio, aunque no entienda, incluso aunque quisiera saberlo todo, te entrego mis preocupaciones, el tiempo que estoy pasando con la certeza de que Tu estas obrando, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amen”
Versículo: “En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan” Salmos 9:10 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com
Buen Dia – Aunque haya silencio
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