
Cuando alguien quiere tener éxito en una actividad y abre una empresa, lo hace sabiendo qué es lo que va a hacer en ella; sabe que tiene un producto o un servicio que va a ofrecer y ha elaborado un plan; pero quizás lo más importante es que hay un propósito detrás de este negocio.
Toda idea o proyecto tiene, intrínsecamente, una intención para la cual se diseña o se crea.
Quienes somos padres tenemos también el deseo intencional y hacemos el esfuerzo por que nuestros hijos sean hombres o mujeres de bien, que desarrollen su potencial y que sean felices en sus vidas.
Si actuamos así, tanto con los negocios como con nuestros hijos, ¡Cuánto más Dios lo hará con cada uno de nosotros!
Dios ha plantado semillas con el potencial de hacer grandes cosas en tu interior. Intencionalmente Él ha predestinado capacidades y fortalezas en ti que pueden ser desatadas y que tienen la capacidad para cambiar totalmente tu vida.
Puedes decir, “la realidad de mi vida es que solo he vivido dificultades e injusticias”; y quizás sea eso lo que te tiene estancado(a); estás viendo sólo razones y justificaciones para el fracaso. Pero al abrir tu corazón; al comprender que eres un propósito de Dios y no un accidente de la vida, entonces vas a recibir la revelación de que tu pasado solo te está preparando para el futuro, y que la manera en que lo asimiles será una indicación de que tan alto vas a poder llegar.
¡Hoy es un buen día para salir del circulo vicioso y negativo de la queja y la condena personal, y aceptar, recibir y aplicar todo lo que Dios ha preparado desde que te creó!
Deja que la fe mueva tu corazón, hay algo mejor de Dios esperando por ti y que es para ti.
Oremos: “Señor, gracias por dejarme saber que soy una persona creada por ti con un propósito celestial, que tienes un destino, capacidades y talentos que has puesto en mi interior. Comprendo y decido dejar atrás todo dolor y pena sufrido y me enfoco para ver, recibir y actuar en fe para hacer todo aquello que me has destinado a hacer, lo creo y declaro en el nombre de Jesús. Amén”.
Versículo: “Pues el Señor tu Dios vive en medio de ti. Él es un poderoso salvador.Se deleitará en ti con alegría. Con su amor calmará todos tus temores. Se gozará por ti con cantos de alegría»”. Sofonías 3:17 (NTV)
Buen Dia
Juan C Quintero
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