
A menudo, cuando las personas se enfrentan a desafíos buscan consuelo en las cosas que le son familiares. Puede ser un trabajo, o una actividad, o en las relaciones; etc. Pero esas cosas sólo traen consuelo temporal. La verdadera comodidad, el consuelo real se encuentra en la relación personal con Dios a través de Su Hijo, Jesús.
Según el diccionario, consuelo significa: “dar o recibir fortaleza y esperanza; para aliviar el dolor o la angustia”.
No importa qué dificultad puede estar enfrentando hoy en día, Dios quiere darte consuelo.
Recuerdo que cuando era niño, si algo no estaba bien, o si había sufrido una caída mi madre mí abrazaba, me hablaba con palabras amorosas y de ánimo que me tranquilizaban y me daban paz, sabía que no estaba solo… eso es amor.
Igualmente Dios nos ama como nadie puede hacerlo; Él anhela darte la fuerza, brindarte esperanza y fortalecer en ti la confianza.
Si no lo ha hecho, tome la decisión de entregarle por primera vez cada área de su vida.
En la medida que te entregues a Él, Su gracia, te llenará de Su paz y alegría. Tendrás el poder para superar todos los obstáculos, y vas a vivir realmente en victoria todos los días de tu vida.
Oremos: “Señor yo hoy te entrego todo mi ser. Mis temores, alegrías, triunfos y derrotas, te pido Tu consuelo, la fuerza y el poder de tu Espíritu Santo para vivir la victoria que Tú tienes para mí, lo creo y declaro en el nombre de Jesús. Amén”.
Versículo: “Como madre que consuela a su hijo, así yo los consolaré a ustedes… “ Isaías 66:13 (NVI).
Buen Día
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com
