¿Estás dando fruto de arrepentimiento,
de tal manera que los demás
anhelen conocer a tu Salvador?Nuestras acciones hablan
más que mil palabras.

¡Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo,
mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne,
lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó
y se entregó a sí mismo por mí!
Gálatas 2:20
