
El Amor constituye uno de los sentimientos más nobles y grandes que existe. Por Amor, Dios entregó a Su Hijo Unigénito Jesús. La esencia fundamental de Dios es el Amor. Él es Amor. En el día de hoy procederemos a hablar sobre este sentimiento tan grande.
La Palabra de Dios dice en Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna”. También dice en 1ra. Corintios 13:1-13 “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; pero cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor”. Además, dice en 1ra. Juan 4:8 “El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”.
RECUERDA, TODO LO QUE HAGAMOS DEBEMOS HACERLO CON AMOR. DIOS ES AMOR, ENTONCES TODO ABSOLUTAMENTE TODO DEBEMOS HACERLO TENIENDO A DIOS CON NOSOTROS, PUES DE NADA TE VALE HACER TODO SIN DIOS DE TU LADO. Y PARA TENER A DIOS CON NOSOTROS Y SER CONSTITUIDOS SUS HIJOS ES IMPRESCINDIBLE QUE CRISTO JESÚS SEA NUESTRO SEÑOR, REY Y SALVADOR. ¿YA LO TIENES EN TU VIDA?
Dios te bendiga,
Luis Manuel Polanco Schott
