
Muchas personas piensan que no están destinados a vivir una vida con propósito. Y esa creencia les mantiene en la línea de la mediocridad.
La percepción personal que tenga de usted mismo le ayuda o le impide avanzar en la vida hacia el cumplimiento del propósito. ¿Cómo te ves a ti mismo?, te ves ¿Cómo una persona con valor, que fue creada por Dios para tener éxito?, o te ves ¿Cómo una persona que vive atada al fracaso del pasado, que se limitó por ese apodo de la infancia, o que está estancada porque pasan los días y no progresa?
El éxito podemos decir que es una combinación de fe y tiempo. Cuanta más fe tenga, mejor usará el tiempo. Cuanto más crea que Dios le creo con capacidades para triunfar y ser una persona de propósito, más tiempo útil usara para avanzar hacia el cumplimiento del propósito.
Recibe y aplica el consejo del versículo de hoy, el cual dicho en mis propias palabras sería: “Ya tienes las promesas de Dios, esfuérzate ahora por mejorar tu vida: ten fe, súmale a la fe carácter, que pueda ser admirado y a éste, súmale conocimiento y preparación”, sal de la mediocridad y permite que Dios transforme tu vida para ser un hombre o una mujer que encuentres y vivas el propósito dado por tu Creador.
Oremos: “Señor, gracias por la revelación de que existo con propósito, creo que si tu lo dices es así, renuncio a todo espíritu de conformismo, quiero ser lleno de tu poder y tu gracia para hacer tu voluntad, lo creo y declaro en el nombre de Jesus, Amen”
Versículo: Como ya tienen esas promesas, esfuércense ahora por mejorar su vida así: a la fe, añádanle un carácter digno de admiración; al carácter digno de admiración, añádanle conocimiento. 2 Pedro 1:5 (PDT)
Buen Dia
Juan C Quintero
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