
Nos podemos sentir decepcionados cuando los demás nos fallan, ya sea con promesas incumplidas o con compromisos rotos. Es inevitable, algún día alguien nos va a fallar; quizás llegue a ser una persona muy cercana.
Es una realidad… las personas nos pueden fallar y causar decepción, pero.. ¡Dios nunca falla!.
Cuando ponemos nuestra esperanza en Él, nunca seremos decepcionados. ¡es una poderosa certeza la que tenemos en el Señor!; esto no quiere decir que las cosas siempre van salir como las planeamos, quizás tendremos inquietudes temporales, pero nunca se sentirá decepción permanente porque se cumplirá la promesa de que “todas las cosas ayudarán para bien a los que aman a Dios” (Romanos 8:28). En Su tiempo, Dios hará que todo funcione para nuestro bien. Ten esto claro en tu corazón: “Dios está de nuestro lado por lo tanto terminaremos viendo la victoria”
Hoy puedes elegir poner tu esperanza en el Señor; te garantizo que Él nunca te decepcionará, nuestro Dios es fiel, bueno y quiere lo mejor para ti siempre
Oremos: “Señor hoy pongo en tus manos toda frustración vivida, las situaciones y las personas que me han llevado a sentirme frustrado(a). Me libero de estas cargas. Declaro que tú eres mi esperanza, el Dios que nunca falla, en ti tengo puesta mi confianza, lo creo en el nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Tú, Señor mi Dios, eres mi esperanza; tú me has dado seguridad desde mi juventud.” Salmos 71:5 (RVC)
Buen Día
Juan C Quintero
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