
La franqueza es definida en el diccionario “Manual de la Lengua Española Vox”, como “Sinceridad y claridad al hablar”. El origen de la palabra esta en el vocablo germánico “frank” que significa “libre”, libertad que se tiene cuando se expresa sin barreras lo que sabe, siente o piensa; esta es definitivamente una virtud.
Algunas personas confunden la franqueza con querer imponer sus propias ideas, porque para ellos son “la verdad”, sin darse cuenta que los demás pueden pensar diferente. Quiero agregar que cualquier verdad dicha sin amor causa dolor.
Dios quiere personas francas, libres para expresar en lo que creen, que confiesen sin temor ni dudas su fe en Jesús. Podemos asegurar entonces que en un mundo donde las palabras se escogen para disfrazar las verdades, la franqueza una virtud renovadora. Por eso quiero ser franco, sincero y hablar con claridad a tu vida… la única verdad absoluta es que “Jesús es el Señor de Señores, el único camino a la vida eterna”.
Los amigos genuinos nos dicen la verdad en amor… aunque no sea lo que queramos oír. Ser franco es ser como Jesús, quien pudo transformar el mundo al traernos la verdad. Cuando le habló a una multitud había judíos entre ellos, Él hablaba y el ambiente se transformaba, incluso radicales cambiaban al conocerle: “Mientras aún hablaba, muchos creyeron en él. Jesús se dirigió entonces a los judíos que habían creído en él, y les dijo: Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” (Juan 8:30-32 NVI).
Seamos como Él, que por medio de Sus verdades podamos cambiar nuestro entorno, que tengamos la valentía y el arrojo de hablar libremente sobre nuestra fe puesta en Jesús. Compartamos la verdad de Dios en amor… muchos escucharán y creerán y serán Sus discípulos. Siendo franco con ustedes les puedo decir que mi mayor logro en la vida ha sido conocer a Jesús y su plan de salvación… ¿podrás tu decir lo mismo?
Oremos: “Señor, gracias por tu verdad, por hacernos tus hijos por medio de nuestro salvador, por Jesús. Te pedimos nos des la fortaleza para hablar sin temor de ti, para profesar nuestra fe con todo a nuestro alrededor y que tu poder les toque para que también crean en ti; lo pedimos en el nombre de Jesús, Amen”
Versículo: “… y la verdad los hará libres” Juan 8:32 (NVI).
Buen Día,
Juan C Quintero
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