disfruta de lo que vaya pasando en tu día a día;
como dice la Palabra de Dios, cada día tiene
su propio afán y si vivimos temerosos de lo
que pueda ocurrir, jamás podrás comenzar
algo ni cambiaremos de vida.

El Señor te dice hoy: Te amo, deja
todo temor y deposítate en Mis manos.
Por nada estéis afanoso sino sean conocidas
vuestras peticiones delante de Dios con
toda oración y ruego, con acción de gracias.
Filipenses 4:6
