
El viernes pasado estuve tintándole los vidrios a mi vehículo. El propósito principal del proceso es protegerlo de los rayos solares y que no entre el sol tan fuerte. El resultado perfecto, no se siente el calor y el sol no molesta. Pero por encima de todo, proteger a Benjamín, mi niño para que no sude a pesar del aire acondicionado. Primer día de llevarlo al colegio hoy y prueba superada, llegó sin sudar, a Dios Gracias. Por más fuerte que sea el sol, el calor no molesta ni entra.
La Palabra de Dios dice en Jeremías 15:19 “Entonces dijo así el Señor: Si vuelves, yo te restauraré, en mi presencia estarás; si apartas lo precioso de lo vil, serás mi portavoz. Que se vuelvan ellos a ti, pero tú no te vuelvas a ellos”. Además dice en Romanos 12:2 “Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto”.
RECUERDA, ASÍ COMO EL SOL NO PUEDE PENETRAR DENTRO DEL CARRO, TAMBIÉN NO PODEMOS PERMITIR SER INFLUENCIADOS POR EL ENTORNO, SINO NOSOTROS INFLUENCIAR EL ENTORNO. QUE MANTENGAMOS NUESTRA IDENTIDAD DONDE QUIERA QUE CAMINEMOS. POR ENCIMA DE TODO, DEBEMOS TENER Y ACEPTAR A CRISTO JESÚS COMO REY, SEÑOR Y SALVADOR PERSONAL. ¿YA LO TIENES CONTIGO?
Dios te bendiga,
Luis Manuel Polanco Schott
