LA IGLESIA; EL PUEBLO DE DIOS
Pastor, Jorge L. Cintrón
“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.”
1 Pedro 2:9-10
La palabra iglesia aparece en la versión Reina-Valera 1960 de La Biblia en ciento ocho (108) versículos. Veintidós (22) de esos ciento ocho (108) versículos se encuentran en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Es natural que así sea porque el libro de los Hechos relata la expansión de la iglesia desde Jerusalén hasta el fin del mundo. La palabra iglesia es utilizada en diecinueve (19) versículos en el libro de Apocalipsis. El libro de Apocalipsis presenta la victoria de Cristo y de su iglesia. El evangelista Mateo es el único de los evangelistas que utiliza la palabra iglesia. La utiliza en dos (2) versículos. La utiliza cuando Jesús reacciona a la confesión de Pedro de que Él es el Cristo y el Hijo del Dios viviente. “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” (Mateo 16:18) , cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”
Alguien escribió: “Lo que hace grande a una iglesia no son sus asientos blandos y las luces deslumbrantes, sino su actuación sabia y valiente; no son los dulces tonos de sus instrumentos musicales, sino la calidad de las vidas que de una o de otra manera reflejan la faz de de Cristo. Lo que hace grande a una iglesia no son la grandeza de sus templos, sino una profunda visión del deber de los miembros; no sus grandes ofrendas, sino los grandes corazones que aman y sirven, no la cantidad del dinero que recogen, sino la cantidad y la calidad de los servicios prestados por sus miembros en el nombre de Cristo; no una numerosa membresía, sino la presencia, la dirección y el poder de Dios; no lo que haya hecho en el pasado, sino lo que hace en el presente y lo que hará en el futuro.”
Hay otro escrito que ayuda a reflexionar sobre la responsabilidad de de ser miembro de una iglesia.
“Soy miembro de mi iglesia. Eso significa que soy parte de ella. Todo lo que favorece a mi iglesia me favorece a mí. Todo lo que perjudica a la iglesia me perjudica a mí. Amo a mi iglesia más de lo que puedo imaginarme y mi iglesia me ama a más de lo que puedo suponerme. Mi iglesia es mi hogar y mi familia espiritual. Recibo en ella ayuda espiritual según el espíritu con que asisto a ella.
Si todos los miembros de mi iglesia asistieran a los servicios con la regularidad que yo asisto, ¿cómo sería la asistencia regular de mi iglesia?
Si todos los miembros de mi iglesia tuviesen en los cultos la reverencia y atención que yo, ¿cómo sería nuestro culto?
Si todos los miembros de mi iglesia trabajasen como yo trabajo para traer nuevos amigos a los cultos, ¿cómo se aumentaría la asistencia?
Si todos cooperasen con los ministerios generacionales de la iglesia como yo coopero, ¿cómo serían esos ministerios?
Si todos orasen y asistiesen a los Encuentros de Oración como yo oro y asisto, ¿cómo sería la espiritualidad de su ambiente
Si todos los miembros de la iglesia alentasen al pastor y cooperasen con él como yo lo hago, ¿cómo se sentiría nuestro pastor?
La iglesia llegará a ser lo que cada miembro se proponga.”
Pedro al escribir su primera carta afirma sobre la iglesia: “ Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.” (1 Pedro 9,10)
A través de esa expresión se puntualizan cuatro (4) expresiones que describen a aquellos que forman parte de la iglesia.
Los que forman parte de la iglesia son linaje escogido. Dios ha determinado que los que forman parte de su iglesia son aquellos que reciben a Jesús como su Salvador personal. La fe en Cristo Jesús es la que determina quien forma parte de la iglesia.
Ser parte de la iglesia es formar parte de un sacerdocio real. Un sacerdote tiene dos funciones básicas.
Ofrecer adoración a Dios. El que forma parte de la iglesia tiene que darle gloria a Dios continuamente.
Mostrar el camino que le permite a las personas acercarse a Dios. Ese camino es Jesús.
Ser parte de la iglesia es formar parte de una nación santa. Los que forman parte de la iglesia tienen que ser diferentes a los que no forman parte de ella.
Los que forman parte de la iglesia fueron adquiridos por Dios. Los que forman parte de la iglesia le pertenecen a Dios. El precio por el cual fueron adquiridos es el sacrificio de Cristo Jesús en la Cruz.
La iglesia es el pueblo de Dios. La iglesia es linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, y pueblo adquirido por Dios

