
En este mes de campamento, en el colegio de Benjamín se está realizando actividades con el tema de las profesiones. Hace algunos días, él estuvo vestido de chef. Como todo un profesional con su gorro y delantal. La profesión de chef es una de las más exigentes, ya que para llegar a ese puesto se debe de ir escalando dentro de la cocina de un restaurante. Y el chef llega a ser considerado un máster en la preparación de los alimentos y debe velar porque todo quede exquisito.
La Palabra de Dios dice en Hechos 10:1-16 “Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la cohorte llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo judío y oraba a Dios continuamente. Como a la hora novena del día, vio claramente en una visión a un ángel de Dios que entraba a donde él estaba y le decía: Cornelio. Mirándolo fijamente y atemorizado, Cornelio dijo: ¿Qué quieres, Señor? Y él le dijo: Tus oraciones y limosnas han ascendido como memorial delante de Dios. Despacha ahora algunos hombres a Jope, y manda traer a un hombre llamado Simón, que también se llama Pedro. Este se hospeda con un curtidor llamado Simón, cuya casa está junto al mar. Y después que el ángel que le hablaba se había ido, Cornelio llamó a dos de los criados y a un soldado piadoso de los que constantemente le servían, y después de explicarles todo, los envió a Jope. Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar como a la hora sexta. Tuvo hambre y deseaba comer; pero mientras le preparaban algo de comer, le sobrevino un éxtasis; y vio el cielo abierto y un objeto semejante a un gran lienzo que descendía, bajado a la tierra por las cuatro puntas; había en él toda clase de cuadrúpedos y reptiles de la tierra, y aves del cielo. Y oyó una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Mas Pedro dijo: De ninguna manera, Señor, porque yo jamás he comido nada impuro o inmundo. De nuevo, por segunda vez, llegó a él una voz: Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro. Y esto sucedió tres veces, e inmediatamente el lienzo fue recogido al cielo”.
RECUERDA, DIOS HA PREPARADO LA MEJOR Y MÁS DURADERA DE LAS COMIDAS Y EL MÁS NUTRITIVO ALIMENTO: SU PALABRA QUE ES LA BIBLIA. DEBEMOS ALIMENTARNOS DIARIAMENTE PARA PODER SUBSISTIR Y ESO INCLUYE ALIMENTARNOS DE LA FUENTE DE VIDA VERDADERA, LA SANTA PALABRA DE DIOS. ES IMPRESCINDIBLE QUE CRISTO JESÚS SEA NUESTRO REY, SEÑOR Y SALVADOR PERSONAL. ¿YA LO TIENES CONTIGO?
Dios te bendiga,
Luis Manuel Polanco Schott
