de Dios, y a dejar que Dios me guíe en la vida.
Cuando lo dejo todo en sus manos, siento
que mi vida tiene sentido y puedo ser
de bendición a otros. Porque por gracia ustedes han sido salvados
mediante la fe; esto no procede de ustedes,
sino que es el regalo de Dios, no por obras,
para que nadie se gloríe.
Efesios 2:8

