comprenderá la alegría de vivir, cuando amamos a los
demás no importando si ellos nos aman a nosotros,
empezamos a parecernos a Cristo, el cual ama
a esta humanidad aunque la gran mayoría con
sus actitudes indican que no lo aman a Él.
Oísteis que fue dicho: amarás a tu prójimo y
aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo:
Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que
os maldicen, haced bien a los que os aborrecen,
y orad por los que os ultrajan y os persiguen.
Mateo 5:43-44

