Estimados lectores,
Dedicamos estas líneas para cada uno de usted
es que a lo largo de este año han peleado la buena batalla. Ustedes que han tenido sus momentos buenos y otros no tanto. A los que cayeron y volvieron a levantarse, a los que perdieron algunas cosas y a los que ganaron otras; a los que lloraron y a los que rieron; pero sobre todo para aquellos que sin importar lo que haya pasado han decidido creerle a Dios.
Que este tiempo de celebración tenga un sentido más profundo y espiritual para ustedes. Que puedan compartir la Navidad en lugar de solo celebrarla. Saber que la mejor manera de llevar a Jesús a nuestra casa en noche buena es invitando a alguien que no tenga los recursos para cenar o no tenga familia con quien compartir.
“Y dirá el Rey a los de su derecha: ‘Venid vosotros, los que mi Padre ha bendecido: recibid el reino que se os ha preparado desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recibisteis, anduve sin ropa y me vestisteis, caí enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y vinisteis a verme.’
Entonces los justos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber? ¿O cuándo te vimos forastero y te recibimos, o falto de ropa y te vestimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?’ El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que hicisteis por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicisteis.’
Mateo 25:34-40
Esperamos que tengan el momento para hacer reflexiones al cierre del año, para dar gracias por todo lo vivido y sabiendo meditar en lo que se obtuvo y lo que se perdió, en aquello que no se completó, en las cosas que cambiarían sobre su manera de actuar para ser mejores hijos de Dios y por ende mejores seres humanos.
Reflexionemos seriamente en nuestra conducta y volvamos nuevamente al Señor.
Elevemos al Dios del cielo nuestros pensamientos y oraciones.
Lamentaciones 3:41-42
Y sin importar como quedamos al cierre de este año, ¡Lo más importante es como iniciaremos el próximo! Aprovechemos el buen ambiente y el ánimo que nos inspira este tiempo para proponer nuevas metas, para intentar algo nuevo, para completar lo que nos faltó.
Nuestros deseos para este 2015:
Que la ilusión visite sus vidas, que tengas nuevos sueños y esperanzas, que juntamente con estos el Señor le de las estrategias para lograr todo aquello cuanto se propongan.
Que en cada salida del sol pueda ver la oportunidad de comenzar de nuevo sus vidas o sus proyectos.
Que el 2015 sea como un cofre, que al abrirse traiga esos regalos tan anhelados por aquellos que pusieron su confianza en Dios.
Que siga avanzando por el camino del Señor y que si aún no ha entregado su vida a Cristo este sea el año para su salvación.
¡En el nombre de Jesús!
El amor del Señor no tiene fin ni se han agotado sus bondades.
Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad!
Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío!
El Señor es bueno con los que en él confían, con los que a él recurren
Lamentaciones 3:19-2525
Cristo
Fe
Paz
Amor
Alabanza
Gozo inefable
Arrepentimiento
Vida en abundancia
Bendición que sobre y abunde
Victorias sobre todas las batallas
Deleite en los caminos de nuestro Señor
Intercambio de lamento por baile
Humildad
Amén
DIOS
¡El señor sea tu guía y que tengas una Compartida Navidad y un Bendecido año 2015!
Sus amigos de El Versículo del Día
