A veces queremos respuestas inmediatas,
pero Dios también obra en los tiempos de espera.
Mientras esperas, Él fortalece tu fe, moldea tu
carácter y prepara el camino que aún no puedes ver.
“Confía en el Señor con todo tu corazón,
y no te apoyes en tu propia prudencia.”
Proverbios 3:5
