No existe mejor ejercicio para el corazón
que inclinarse para levantar a alguien que
ha caído. En ese gesto, se revela la
verdadera grandeza del alma y
el amor de Dios.
Porque siete veces cae el justo, y vuelve
a levantarse; más los impíos
caerán en el mal.
Proverbios 24:16
