Viene de lejos
«Es cierto que algunos anuncian el Evangelio porque de veras quieren ayudar: aman a Cristo y saben que Dios me ha dado la tarea de defender el Evangelio. En cambio, hay otros que lo hacen solo por competir conmigo, o porque me envidian» Filipenses 1:15-16 TLA*
Los estudiosos, eruditos y teólogos, desde hace siglos, se han referido al “pueblo dentro del pueblo” de Israel, como ese “remanente” con el mismo Señor le llama, ese “grupito”, pequeño, esos “pocos escogidos”, que existían en los tiempos del Antiguo Testamento antes que Cristo viniera.
Siempre ha habido cizaña en el pueblo de Dios; siempre ha habido gente que pretende ser, pero que no son, ni remotamente, lo que dicen ser. Y mientras más santos, y mientras más piadosos se presentan, mucho más cuidado hay que tener.
Esas personas movidas por la envidia contra Pablo, estaban dentro de la Iglesia, operaban desde dentro, eran hermanos, “colaboradores”, dirigentes. Y si competían con Pablo, era porque estaban a su nivel de liderazgo, al menos visto desde afuera.
Vuelvo y cargo: muy pocos están alertas, o preparados para ver esto.
10 Agosto 2026
*Traducción En Lenguaje Actual (Transliterada)

