El conocimiento más valioso
«Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo. Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo» Filipenses 1:8-10 RVR*
Si alguien quiere tener 3 doctorados en física cuántica, y ser consultado por la NASA y los thinks tanks más conspicuos, eso ta bien, pero no sirve para lo más importante: el destino del alma por la Eternidad.
Es por eso que ese amor que venía “de las entrañas de Jesucristo” a Pablo, al dirigirse a los filipenses, no pedía ni procuraba otra cosa para ellos que aprendieran a amarse y a reconocer qué era “lo mejor”; es decir, a tomar decisiones clave que marcaran un camino limpio para Dios.
Ese es el conocimiento que merece la pena. No que el otro sea malo o vano, sino que a aquel se le saca el mayor provecho.
6 Agosto 2026
*Traducción Reyna-Valera 1960

