
La perseverancia es la capacidad para permanecer en medio de cualquier circunstancia.
Es por eso que, cuando las pruebas llegan, la constancia en la fe revela la profundidad de nuestra confianza en las promesas de Dios.
En la Biblia, en la carta de Santiago, capítulo 1, verso 12, dice así: “Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado[a], recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman” (LBLA)
Quien persevera no espera pasivamente, sino que se aferra a su fe puesta en Jesús en medio de la tormenta.
La perseverancia se aprende; para eso es necesario crear un hábito espiritual como una disciplina personal a la que hay que comprometerse por un tiempo largo, mediante: oración intensa, lectura de la Biblia, confesión de tus faltas y servicio en la obra de Dios.
Solo se puede crecer como cristianos cuando hay rutinas de fe diarias.
Y así, la constancia en la fe tendrá el poder para convertirse en tu próximo milagro y testimonio.
Elige la obediencia permanente sobre cualquier solución rápida, decide confiar antes de vivir en preocupación constante y oración por sobre la queja.
Te motivo a buscar un(a) compañero(a) a quien le puedas rendir cuentas y con quien puedas compartir tus avances periódicamente.
No te rindas, pues te recuerdo que Jesús soportó la cruz por el gozo puesto delante de él de verte redimido(a) del poder del pecado; así que aprende a ser perseverante como él.
Que tu perseverancia sea tu testimonio para que otros vean una fe que permanece en todo momento, para que esa fe firme les muestre que Dios nunca abandona a sus hijos.
Oremos: “Amado Señor, en este día reconozco que he sido débil para permanecer con la fe firme en momentos de dificultades y de duras pruebas. Te pido que afirmes mi capacidad para perseverar y así correr la carrera con paciencia, y que yo pueda permanecer firme en las pruebas y confiar en tu tiempo y bondad. Esto lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado[a], recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman” Santiago 1:12 (LBLA)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
