
Lo que no debió olvidarse
«Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas». Efesios 6:9
Este pasaje me recuerda un error fundamental de la Humanidad: olvidar que Dios está pendiente de todo lo que hacemos, grandes y pequeños, gente importante y personas que no cuentan para nada en las decisiones que afectan a todos. Es decir, que no son tomados en cuenta.
Es un olvido garrafal… debió ser lo último que se le pasara al hombre, pero resulta que ha sido lo principal. Si esto no hubiese sucedido, otro gallo hubiera cantado en toda la Historia de la Humanidad.
He visto muchos hombres prominentes morir, y lo primero que me viene a la mente es ¿cómo lo habrá pasado al llegar a la Presencia de Dios?.
14 Julio 2026

