Cuestión de grado
«Por eso les repito: cada hombre debe amar a su esposa como se ama a sí mismo, y la esposa debe respetar a su marido». Efesios 5:33
Uno de los más crasos errores que puede cometer una persona, es usar las Escrituras para justificar su mala conducta. Pienso yo, dije pienso, que quien haga esto, recibirá doble condenación: una por el pecado, y otra por tratar de justificarlo con las Escrituras.
Dios nos libre.
El Señor Jesucristo denunció a los fariseos, es decir, a los “prestigiosos” e “irreprensibles” líderes religiosos que encontró en La Tierra haciendo de las suyas, con estas Palabras: «ustedes enseñan que un hijo no tiene la obligación de ayudar a sus padres si les dice: “No puedo ayudarlos, porque todo lo que tengo se lo he ofrecido a Dios”.
Digo todo esto, porque he oído de gente que abandona a sus padres desvalidos, dizque porque “dejará el hombre a su padre y a su madre”, y eso “lo dice la Biblia”. Esta actitud no resiste el más simple análisis; la malicia en él se advierte de lejos.
Lo que realmente busca el Señor al ligar los dos tipos de relaciones es que reflexionemos en que, si en ningún momento de nuestra vida desde que nacemos, dejamos de tener el compromiso de cuidar de nuestros progenitores, cuanto menos dejaremos de tener el compromiso de cuidar a nuestra pareja.
9 Julio 2026

