
Crecimiento y proporción
«Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo. de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor» Efesios 4:15-16
La importancia o necesidad del amor en las relaciones de los miembros de la Iglesia, reside en que es ese cartílago que une las coyunturas entre los miembros. En esta era de las enfermedades autoinmunes que incapacitan y retuercen a las personas en medio de un agudo dolor crónico, hemos aprendido muy bien la importancia de las sanas coyunturas.
Vemos aquí como el Cuerpo de Cristo que es La Iglesia va creciendo en armonía, “bien concertado”, de forma que el crecimiento es proporcional. Como en el cuerpo, en donde cada miembro crece en función del tamaño de los otros… el brazo izquierdo, ni la pierna derecha, crecen más que el otro miembro, ni desproporcionadamente al resto del cuerpo.
No puedo yo como miembro de la Iglesia pretender crecer “aparte”, o más que los demás. Si estoy conectado a la Cabeza que es Cristo, de seguro actuaré conforme a la voluntad de Dios.
12 Junio 2026
P.D. No dejo de recordar a las personas que no asisten a la Iglesia. ¿Cómo pretenden crecer? ¿Cómo participan en este crecimiento integral de La Iglesia? ¿Se consideran aún conectados a la Cabeza?.

