
El descenso humillante
«Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?» Efesios 4:8-9
Leyendo el próximo versículo 10 quedamos claros en que el 8 y 9 hablan de Cristo, sin ninguna duda. Así que, concentrémonos en esa “cautividad” que Cristo se llevó cautiva.
A ver: Cristo había dicho que para que el Reino de Dios pudiera avanzar aquí en La Tierra, primero había que “atar al hombre fuerte” (Marcos 3:27). También dijo que “las puertas de la muerte no prevalecerían contra la Iglesia” (Mateo 16:18).
Según Calvino, Cristo, al descender a La Tierra humillándose al despojarse de Su Gloria, «No solo obtuvo una victoria completa sobre el diablo, el pecado, la muerte y todo el poder del infierno, sino que, a partir de los rebeldes, forma cada día un pueblo dispuesto (Salmos 110:3), al doblegar con su palabra la obstinación de nuestra naturaleza humana».
Ahora bien, dado que “descender a lo más bajo” se cita en el contexto de una ascensión gloriosa y triunfante, sin aportar otra idea, podemos dejarlo en ese mismo contexto, en el de la humillación de Cristo al encarnarse en un degradante cuerpo humano.
6 Junio 2026

