
Unidos en Cristo
«Hagan todo lo posible por vivir en paz, para que no pierdan la unidad que el Espíritu les dio. Solo hay una iglesia, solo hay un Espíritu, y Dios los llamó a una sola esperanza de salvación» Efesios 4:3-4
Recuerdo aquel momento clave de nuestra Salvación que se dio en el aposento donde el Señor celebró la última Cena, apenas unas horas antes de su apresamiento ilegal, e hizo una larga oración al Padre en la que pidió nada menos que la unidad de esos apóstoles que estaban con Él ahí, y de todos los que vendríamos tras ellos (Evangelio Según Juan capítulo 17).
Es impresionante lo que ha ocurrido después de eso a lo largo de la Historia, cómo el Cristianismo se ha atomizado en cientos de confesiones, que incluso combaten (es la palabra adecuada, aunque suene terrible) entre todas.
¿No logró Cristo Su Propósito, o el Padre no concedió la petición? Ninguna de las anteriores; todos los cristianos estamos unidos en Cristo, incluso aunque militemos en confesiones diferentes. Él sabe quiénes son Suyos, y nosotros sabemos que somos de Él, y cada uno seremos llamados el Día Final a Su comunión eterna.
3 Junio 2026

