Sin complicarnos
«Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios» Efesios 3:17-19
Mi papá no fue un ejemplo en muchas cosas esenciales, pero lo en que sí fue ejemplo fue en su amplio y profundo conocimiento de muchas cosas. Era un erudito, una vez, cuando era estudiante de bachillerato, me encontré su nombre en un libro de Naturales, como “el primer biólogo marino” de la República Dominicana. Como en muchas otras ocasiones, me enteré por otro… porque él tampoco le gustaba alardear. Y me sorprendí también, porque para mí, y mucha gente, él era sólo un pintor de obras de arte, un Maestro de la Plástica.
Él también podía hablar de Dios, y en una ocasión me dijo: “Dios está en la séptima dimensión”. Vuelvo y cargo: cuando papá disertaba de algo, era muy difícil que no supiera de lo que hablaba. Pero, yo me preguntaba: si yo sólo conozco tres dimensiones (espaciales), largo, ancho y alto, ¿cómo rayos voy a entender una séptima?.
Bueno, pues aquí encuentro que Pablo menciona 4 dimensiones, ancho, largo, profundo y alto, éstas dos últimas parecen ser lo mismo, pero quizás profundo tenga que ver con base, o contenido, y alto tenga que ver con límites. De cualquier modo, ya pasó de tres dimensiones. Creo que voy avanzando.
Ahora, uno no tiene que complicarse tanto tampoco, y dudo que el Señor quiera eso. Uno puede comenzar simplemente con conocer y hacer Su Voluntad.
30 Mayo 2026

