
Sabían y no sabían
«Tal secreto no se les dio a conocer a los que vivieron antes de nosotros; pero ahora, por medio de su Espíritu, Dios se lo ha mostrado a sus santos apóstoles y profetas; que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio» Efesios 3:5-6
A ver: ya hemos planteado estas citas del Antiguo Testamento: Isaías (2:2-3; 11:10; 42:1; 49:6; 56:6-7; 60:3; 66:18); Jeremías (3:17; 16:19); Ezequiel (36:23; 47:22-23); Miqueas 4:1-2; Sofonías 3:9; Zacarías (2:11; 8:22-23); Malaquías 1:11; Amós 9:11-12; y hasta Moisés en Génesis 12:3 y Deuteronomio 32:43; para demostrar que “que los gentiles serían coherederos” estaba más que revelado a los que precedieron a Cristo.
Entonces, ¿por qué dice La Escritura que “no se les dio a conocer”?. De hecho, aun en el momento en que el Señor Jesucristo iba a ascender al Cielo, todavía los apóstoles que anduvieron por tres años con el mejor Maestro de la Historia, estaban preguntando que “cuando” sería la “restauración de Israel” (Hechos 1:6).
Pero Cristo, como el mejor Maestro de la Historia, y siendo Dios en un Cuerpo Humano, siempre supo que los discípulos “no estaban preparados para esa discusión”. Y nunca lo estuvieron, de tal modo que el Señor tuvo que llamar a Pablo a predicarles a los gentiles.
Entonces, ni los antiguos, ni aún los apóstoles… “llegaron a conocer”, porque esa era Misión del Espíritu Santo, tal como lo había predicho el Señor Jesucristo en Juan 16:13. Y esto es totalmente congruente con la declaración de Las Escrituras de que «el hombre “natural” no puede entender las cosas que son del Espíritu de Dios» (1 Corintios 2:14).
24 Mayo 2026

