Hoy, haz una pausa y agradece por algo que
normalmente pasarías por alto: tu salud, una
oportunidad, incluso un desafío que te está
enseñando algo. La gratitud abre la puerta
a la esperanza y fortalece nuestra
relación con Dios.
Dad gracias en todo, porque esta es
la voluntad de Dios para con
vosotros en Cristo Jesús.
1 Tesalonicenses 5:18
