
Lo tuvieron Cara a cara
«Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación» Efesios 2:14
Recuerdo esa conversación del Señor Jesucristo con los religiosos judíos en los que el Señor fue irónico. El Señor, luego de haber llamado a Mateo al apostolado, se sentó con él y otros “publicanos” a un gran almuerzo en Su Nombre. Los líderes religiosos preguntaron a los discípulos por qué el Señor se sentaba con “pecadores” a comer.
La respuesta del Señor fue, como siempre, magistral: “los sanos no necesitan médico, sino los enfermos” – Mateo 9:12. La ironía aquí está en que los más enfermos no eran los publicanos, sino los mismos religiosos. Pero “el Señor sabía lo que había dentro del hombre” – Juan 2:25, y no se puso a perder el tiempo debatiendo con los fariseos; en ese momento había fiesta en el Cielo, con la conversión de Mateo y otros amigos suyos.
Por tanto, el Señor no vino a “las ovejas perdidas de la Casa de Judá”, los que tenían el Templo y la Ley – Lucas 16:29 – (más los proto-talmud y proto-cávala). El Señor vino “a las ovejas perdidas de la Casa De Israel”, aquellas 10 Tribus “perdidas”, que fueron desviadas por un rey perverso – 1 Reyes 12:28.
La Casa de Judá tuvo a Cristo Cara a cara, para que lo buscaran ellos a Él, y lo que hizo fue matarle.
11 Mayo 2026
PD. Cuando el Señor Jesucristo nació, se encargó a unos gentiles, incluso extranjeros para anunciarlo, pero la Casa de Judá no hizo ni caso.

