
Vivimos atados a lo urgente. Avanzamos de una tarea a otra creyendo que la productividad es sinónimo de espiritualidad, pero Jesús, conociendo su inmensa misión, sabía cuándo detenerse.
En la Biblia, en el evangelio de Lucas, capítulo 5, verso 16, dice: “Pero Jesús se retiraba a lugares apartados para orar” (NVI)
Jesús nos dejó el ejemplo de que la eficacia en público debe estar centrada en la intimidad en privado.
Él no se dejaba llevar ni afanarse por las demandas de la multitud si eso significaba que tenía que perder su conexión con el Padre.
Vivir como Jesús en estos tiempos significa que evitamos el activismo innecesario y entendemos que no podemos dar lo que no hemos recibido en el secreto.
Te motivo para que a partir de hoy tomes tiempo para “retirarte”, aunque sea 10 minutos. Apaga las notificaciones del celular. Y lo haces, no con la intención de pedir cosas, sino para estar presente ante Dios.
Aprende a decir “no” a una actividad extra para decir “sí” al descanso y a la comunión.
Porque el descanso también es un acto de recarga en el que Dios te puede hablar.
Oremos: “Amado Señor, enséñame a valorar el silencio sobre el ruido. Ayúdame a organizar mi día alrededor de Ti y no a Ti alrededor de mi día. Que mi paz no dependa de mi lista de tareas, sino de mi identidad como tu hijo, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “pero Jesús se retiraba a lugares apartados para orar” Lucas 5:16 (NVI)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
