
Busquémoslo
«Ustedes han sido salvados porque aceptaron el amor de Dios. Ninguno de ustedes se ganó la salvación, sino que Dios se la regaló. La salvación de ustedes no es el resultado de sus propios esfuerzos. Por eso nadie puede sentirse orgulloso» Efesios 2:8-9
Ni Dios, ni los que tratamos de seguirlo reniega ni rechaza que nadie haga buenas obras, lo contrario, es una gran bendición ver y constatar que la gente, sea religiosa o no, procede con justicia, rectitud, compasión o piedad.
En nuestro ambiente eclesiástico incluso afirmamos que las buenas obras son una evidencia de que verdaderamente un cristiano ha abrazado la fe con sinceridad y compromiso. Es decir, que un cristiano genuino muestra su fe por medio de sus obras.
Ahora bien, si las obras no salvan, porque no alcanzan, no llegan a compensar lo malo que hemos hecho y hacemos, no hay más nada qué hacer de nuestra parte. Y Dios, mirando esto, envió a Su Hijo, para hacer posible la Salvación de todo aquel que cree.
Hagamos cada día más y mejores obras; y para lo de la salvación busquemos a Cristo.
5 Mayo 2026

