Me cambió para siempre
«Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)» Efesios 2:4-5
“Pero Dios”, “pero Dios”, “pero Dios”, esa es una frase que una vez me la topo, o la recuerdo, no puede dejar de resonar en mi mente, como un eco que se reproduce, como un efecto de sonido; “pero Dios”. El más magnífico “pero” que existe.
No significa nada negativo, niega más bien lo negativo. No es un retorno al infortunio, es una huida hacia adelante a la bendición. No es un no resultante al final, es un sí definitivo de salvación para los hombres.
Amo ese “pero”. ¿Qué hubiera sido de mí sin ese “pero”?. Ese fue el “pero” que cambió mi vida para siempre.
28 Abril 2026

