
Hay una frase popular que dice que “perro que ladra no muerde” y se refiere a las personas que gritan mucho, pero que a la verdad son solo ruidosas.
Con Dios es similar, no es necesario gritar para que Él nos escuche; lo que sí es necesario es tener fe en que Él tiene un plan y un propósito con nuestra vida.
Por eso, cuando estés enfrentando dificultades de cualquier tipo, ora con fe, búscalo con todo tu corazón con la certeza de que Él te está escuchando.
En la Biblia, en el libro de Éxodo, capítulo 14, verso 14, dice así: “Quédense tranquilos, que el Señor peleará por ustedes.” (RVC)
Estar tranquilos habla de mantener la calma y estar en paz en medio de la dificultad mientras le oras a Dios por la respuesta.
Esto significa que tu mayor batalla no se gana gritándole a Dios tu problema, sino susurrándole con fe.
Así sabrás que tu silencio no es una señal de debilidad; sino que es la antesala de tu victoria.
Esto implica que dejas de intentar ser el héroe de tu propia historia, y le das permiso al Rey de Reyes para que pelee por ti.
Te motivo para que sueltes hoy el control de esa situación que te quita el sueño. Declara que la agenda del cielo es superior a tu ansiedad.
Si el Señor de los Ejércitos está en tu trinchera, el enemigo ya perdió antes de empezar la batalla.
Oremos: “Amado Señor, decido descansar en Tu soberanía. Sé que Tú pelearás mis batallas mientras yo oro confiadamente; creo lo que está escrito en Tu Palabra, que eres el Señor de los Ejércitos celestiales que tienes el poder para vencer mis batallas, lo creo y lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Quédense tranquilos, que el Señor peleará por ustedes” Éxodo 14:14 (RVC)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
