La mejor estrategia
«Les advierto que, si se pelean y se hacen daño, terminarán por destruirse unos a otros. Por eso les digo: obedezcan al Espíritu de Dios, y así no desearán hacer lo malo. Porque los malos deseos están en contra de lo que quiere el Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de los malos deseos. Por lo tanto, ustedes no pueden hacer lo que se les antoje. Pero si obedecen al Espíritu de Dios, ya no están obligados a obedecer la ley» Gálatas 5:15-18
La introducción de falsas doctrinas había creado divisiones y peleas entre los gálatas, porque el Señor siempre tiene fieles que no caen en el error, aunque sean dos o tres. En mi vida he aprendido, que tanto el que cree estar en lo correcto, como el que está en el error, lo admita o no, debe tener muy presente que lo primero es amarnos unos a otros.
Y esto es facilísimo de olvidar, sobre todo porque entre “amar al otro como a sí mismo”, como se acaba de recordar en el verso 14, no siempre termina bien; por lo general… nos amamos más a nosotros mismos que al otro…
¿Cómo se resuelve esto? Dejándonos guiar por el Espíritu Santo. Dado que nuestros pensamientos son “de continuo al mal” (Génesis 6:5), no existe mejor estrategia que entregar nuestros pensamientos y voluntades a Dios. Si logramos esto, no habrá forma de equivocarnos.
11 Marzo 2026

