
No estamos entendiendo
«Pues, si ustedes pretenden hacerse justos ante Dios por cumplir la ley, ¡han quedado separados de Cristo! Han caído de la gracia de Dios. Sin embargo, los que vivimos por el Espíritu esperamos con anhelo recibir por la fe la justicia que Dios nos ha prometido» Gálatas 5:4-5
Una de las cosas más absurdas, extrañas, sin sentido y preocupantes que he visto en el Camino de la Fe, es el sincretismo religioso. Como yo lo veo, es como cuando uno ensucia lo diáfano, impecable; ¿por qué habría uno de mezclar lo puro con lo impuro?.
Pero como lo ve Dios, y esto es lo que más debe importarnos, es mucho más serio, mucho más fatal. La Escritura es clara en cuanto a que «sin santidad nadie verá al Señor», esto no es ninguna amenaza, es una advertencia definitiva. Al Señor no le gustan las “integraciones” de cosas que no tienen nada que ver con Él.
Por eso levanto la cabeza y me rasco la frente mirando de lado a todo aquel que cree que “la intensión es lo que cuenta” a la hora de agradar al Señor. Cristo murió en una cruz, la muerte más maldita y vergonzosa posible de esos tiempos, como un clímax de muchos otros padecimientos e infamias que sufrió.
Dios en un cuerpo humano, pagando un precio muy alto, pero el justo y necesario. La gente no está entendiendo.
5 Marzo 2026

