
«¿Pero qué dicen las Escrituras al respecto? «Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque el hijo de la mujer esclava no compartirá la herencia del hijo de la mujer libre» Gálatas 4:30
En las Escrituras aparecen varios casos, algunos de ellos dramáticos como la prostituta de Jericó, de personas que no pertenecían al pueblo de Dios, Israel en ese entonces, pero que fueron añadidos, e incluso las encontramos en la Genealogía Humana del Señor Jesucristo. Esto muestra la gran bondad de Dios, Su magnanimidad que cumple perfectamente Su Promesa de que “el que viene a mí, yo no le echo fuera”.
Sin embargo, hubo personas que estuvieron tan cerca de Dios, y fueron desechadas por su actitud. Agar, la esclava de Sara, una vez embarazada, le dio para hacer bullying a su señora, porque ésta era estéril. Ismael, el hijo de Agar, le dio para burlarse de Isaac, el hijo que Sara tuvo cuando se cumplió la promesa de Dios.
Hay que tener cuidado de perderse en las cuestiones claves de Dios. El Señor no pasa por alto el desdén y menosprecio de Su Voluntad. Los que fallan en esto, pagan un alto precio.
26 Febrero 2026

