
Te pregunto: ¿Sientes que tu pasión por tu vida espiritual y tu relación con el Señor se ha enfriado?
¿Has convertido las oraciones en una rutina sin respuestas?
A veces, en el camino de la fe, nuestro corazón puede sentirse distante. Si ese es tu caso, no te desanimes, muchos han estado allí, pero debes saber que Dios quiere que te vuelvas a vivir con un fuego avivado en tu corazón.
Tener un corazón avivado no es algo que pasa solo por el deseo, es una decisión que requiere compromiso diario.
En la Biblia, en el libro de Isaías, capítulo 57, verso 15, dice esto: “Porque así dice el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es Santo: «Yo habito en la altura y en la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los quebrantados».”
La palabra “vivificar” significa darle vida, o reavivar, para que se active el fuego de la pasión por las cosas de Dios.
¿Cómo recibimos esta promesa de Dios? La respuesta es: “Volviendo a lo básico”, que es: alimentar tu espíritu con la Palabra, expresándole a Dios oraciones sinceras salidas del interior de tu corazón, adorándole con canciones que salgan desde lo profundo del alma y, sobre todo, siendo obedientes a Su Palabra, creyendo diariamente en fe que Dios está contigo y a tu favor.
Te recuerdo que “la fe sin acción está muerta”, pero pequeños pasos de obediencia pueden encender la llama de la pasión nuevamente e incluso darle vida de fe al quebrantado de corazón.
Te exhorto para que no te conformes con una tibia relación; hoy es el día de reavivar tu primer amor, de encender de nuevo la llama de la fe y de vivir con la pasión que solo Cristo puede dar.
Oremos: “Dios mío, aviva mi corazón. Enciende de nuevo el fuego de mi amor por Ti. Quita toda pereza espiritual y lléname de un deseo profundo por servirte y buscarte. Quiero vivir para Ti con toda mi pasión y mi fuerza; esto lo oro en el Nombre de Jesús, Amén.”
Versículo: “Porque así dice el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es Santo: «Yo habito en la altura y en la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los quebrantados».” Isaías 57:15 (RVC)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
