
Son “intencionales”
«Sin duda, recordarán que yo estaba enfermo la primera vez que les llevé la Buena Noticia. Aunque mi condición los tentaba a no aceptarme, ustedes no me despreciaron ni me rechazaron. Todo lo contrario, me recibieron y me cuidaron como si yo fuera un ángel de Dios o incluso el mismo Cristo Jesús. ¿Dónde ha ido a parar el espíritu de alegría y de gratitud que antes tenían? Estoy seguro de que ustedes se hubieran arrancado los propios ojos para dármelos de haber sido posible. ¿Acaso ahora me volví su enemigo porque les digo la verdad?» Gálatas 4:13-16
Una de las infamias más despreciables que he visto en mi vida, es cuando alguien envenena la mente de una persona para alejarla de otra, incluso logrando que lleguen a enemistarse. Es una de las más puras expresiones de maldad.
Yo sigo preguntándome: ¿cómo es que hay gente que cuestiona a Dios por crear el infierno?. También: ¿cómo es que hay gente que cree que los malignos se saldrán con la suya, o que ellos mismos se saldrán con la suya?.
Claro, tengo bien presente que yo soy hombre, afectado todavía por una naturaleza caída, y peco diariamente, por más que me esfuerce en evitarlo. La diferencia es que yo acudo a Cristo, tal como Él dispuso, para limpiar esos pecados por medio del arrepentimiento genuino.
Pero hay quienes incluso se gozan en la maldad.
18 Febrero 2026

