
Mucho cuidao
«Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar» Gálatas 4:7-9
Si los gálatas ya habían obtenido tan fabulosa libertad en Cristo, de tal forma que ya habían superado la esclavitud, ciertamente, era deplorable, desafortunado, que volvieran a ponerse un yugo tan oneroso. Pero los hombres somos así, muchas veces cogemos el camino más difícil.
Calvino dice que «Ningún lenguaje puede expresar la vil ingratitud de apartarse de Dios, una vez conocido», pero hay que recordar que existen los engañadores, que era el caso de los gálatas, y de todos los cristianos. No estoy tratando de excusarlos.
Con toda la razón el Señor Jesucristo advirtió que todos los cristianos debemos estar constantemente “velando y orando”, para no entrar en tentación. El peligro está en todas partes… Aquí el que pestapierde ñea.
15 Febrero 2026

