
La nueva situación
«Piénsenlo de la siguiente manera: si un padre muere y deja una herencia a sus hijos pequeños, esos niños no están en mejor situación que los esclavos hasta que se hagan mayores de edad, aunque son los verdaderos dueños de todas las posesiones de su padre. Tienen que obedecer a sus tutores hasta que cumplan la edad establecida por su padre. Eso mismo sucedía con nosotros antes de que viniera Cristo. Éramos como niños; éramos esclavos de los principios espirituales básicos de este mundo» Gálatas 4:1-3
En la época del Antiguo Testamento, es decir, antes que Cristo viniera, la situación del creyente era de menos privilegios: estaba en un Régimen en el que tenían que cumplir la Ley si o si, so pena de maldición. Por eso Cristo les dijo a Sus discípulos que eran bienaventurados, al disfrutar de una vida espiritual que los antiguos anhelaron.
Sin embargo, Dios no hace acepción, aunque ellos eran “niños”, y tenían un Tutor: La Ley, eran hijos de todos modos. Sólo tenían que esperar el tiempo de su Herencia en Cristo. De todos modos, los gálatas tenían que estar claros en que volver a practicar la Ley era un total absurdo, habiendo ya recibido su Herencia, ¿para qué volver a someterse a un tutor?.
8 Febrero 2026

