
Lo que heredamos
«Lo que trato de decir es lo siguiente: el acuerdo que Dios hizo con Abraham no podía anularse cuatrocientos treinta años más tarde —cuando Dios le dio la ley a Moisés—, porque Dios estaría rompiendo su promesa. Pues, si fuera posible recibir la herencia por cumplir la ley, entonces esa herencia ya no sería el resultado de aceptar la promesa de Dios; pero Dios, por su gracia, se la concedió a Abraham mediante una promesa» Gálatas 3:17-18
Ya se había comentado que a los gálatas debió darles vergüenza que Pablo tuviera que ilustrar la seguridad del cumplimiento del Pacto, de la Promesa hecha a Abraham (y en él, a “todas las naciones”), mediante la comparación de los pactos humanos. Es decir, si existen hombres que se rompen primero ellos, antes que romper una promesa ¿cuánto más Dios?.
Por otro lado, el término “herencia”, es muy revelador en el ámbito de dicha Promesa, ya que ciertamente los hijos heredan de los padres, cosas que por cierto no trabajaron, sino sus padres. Así nosotros, los hijos de Dios, heredamos vida eterna, cosa que trabajó nuestro Padre Dios, por medio de Su Hijo Jesucristo.
29 Enero 2026

