
«Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe, estos son hijos de Abraham». Gálatas 3:6-7
Que la fe sea “contada por justicia” es un argumento que nos lleva profundo en el estudio de los Planes de Dios para salvación del Mundo. Pablo está aquí argumentando, porque los gálatas se habían dejado engatusar de los judaizantes, quienes pretendían que ellos debían “obrar” observando la Ley de Moisés, para poder alcanzar salvación.
Es paradójico, porque el Señor nos muestra un camino más fácil, somos nosotros los que nos complicamos. No que haya diferentes caminos, sino que uno quiere tomar uno equivocado, y para colmo mucho más complicado.
Abraham, el “Padre de la Fe”, sólo tuvo que tener fe, nada más, y le fue “imputada justicia”. La justicia aquí es inexorablemente clave, porque habrá un Juicio, por más que nos olvidemos de ello, y muchos incluso no crean.
Así que Abraham no tuvo que hacer nada, para ser declarado justo, sólo tener fe, es decir, confiar en Dios, en que Él cumple Sus Promesas.
23 Enero 2026

