CAMINEMOS CON ESPERANZA RENO-VADA
Pastor Jorge L. Cintrón
Mensaje presentado en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico el 31 de diciembre de 2025 – 7:30pm
Texto Bíblico: Isaías 43:18,19
“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.”
Introducción
Esta noche no es una noche cualquiera; es una noche de celebración, de gratitud y de visión, donde despedimos el año 2025 con el corazón lleno de fe y con la mirada puesta en todo lo que Dios tiene preparado para nosotros. Nos encontramos literalmente a horas de que el reloj marque un nuevo comienzo, y Dios ha querido que estemos aquí esta noche para declarar juntos que lo mejor aún está por delante.
El cierre de un año es como estar en un mirador espiritual desde el cual podemos contemplar el camino recorrido y, al mismo tiempo, divisar el horizonte del futuro con confianza y alegría. Dios nos concede esta noche como un regalo para recordarnos que nuestra historia no se detiene aquí, que su obra continúa y que sus planes para nosotros siguen avanzando con poder y propósito.
El mensaje que Dios nos entrega a través del profeta Isaías es una invitación clara y amorosa a caminar hacia lo nuevo con esperanza renovada, con fe firme y con el corazón lleno de expectativa.
Dios habló estas palabras por medio del profeta Isaías a un pueblo cansado, en medio de transición y desafío, para recordarle que aun en tiempos difíciles Él sigue haciendo cosas nuevas.
Dios nos invita a mirar hacia adelante con una nueva perspectiva
La Palabra, con ese espíritu de celebración y visión, nos lleva al primer llamado que Dios nos hace esta noche. En su palabra, el Señor nos anima a no quedarnos detenidos mirando solamente lo que ya fue, sino a levantar la mirada hacia lo que Él está realizando ahora y continuará desarrollando en el tiempo que viene.
Cuando Dios nos habla en Isaías y nos llama a no vivir concentrados en lo pasado, nos está ofreciendo la oportunidad de adoptar una nueva manera de mirar la vida, una visión fresca, llena de fe y de propósito.
El nuevo año comienza con una invitación divina: caminar con una mente renovada, con expectativas elevadas y con la certeza de que Dios sigue escribiendo nuestra historia. Es como cuando un viajero llega al mirador de una montaña: agradece el camino recorrido, pero no se sienta a vivir en ese punto; contempla la vista, respira profundo y continúa su jornada con entusiasmo por lo que está por delante.
Dios declara que Él mismo está haciendo algo nuevo
No solo miramos hacia adelante; también necesitamos saber quién va delante de nosotros
El Señor, en Isaías, no habla de ideas, ni de deseos, sino de una obra viva y en desarrollo cuando declara: “He aquí que yo hago cosa nueva”. Esto significa que Dios no solo nos acompaña al futuro, sino que Él mismo lo está preparando.
Cada nuevo comienzo que se abre delante de nosotros está lleno de la actividad creativa de Dios, de su favor y de su propósito.
Entramos al nuevo año no con incertidumbre, sino con la seguridad de que Dios ya está obrando a nuestro favor y que su mano sigue guiando cada paso. Lo nuevo que Dios hace no siempre se manifiesta de inmediato, pero siempre es seguro, porque nace de su fidelidad y de su perfecta voluntad.
Dios nos llama a reconocer lo que Él está haciendo
Cuando entendemos que Dios ya está obrando, la Palabra nos lleva ahora a una actitud esencial para caminar con esperanza: aprender a reconocer su obra mientras ocurre. Cuando el Señor pregunta: “¿No la conoceréis?”, nos invita a caminar con sensibilidad espiritual, atentos a sus movimientos, a sus señales y a sus oportunidades.
El nuevo año no será simplemente un cambio de calendario, sino una temporada para caminar más conscientes de la obra de Dios, de su presencia y de su dirección. El corazón que espera en Dios aprende a ver lo invisible, a celebrar lo que Él comienza y a confiar en lo que Él completa.
Reconocer la obra de Dios implica aprender a verlo en nuestras decisiones diarias, en los procesos que vivimos y aun en las áreas donde todavía estamos esperando respuestas.
Dios promete abrir caminos y derramar vida abundante
Cuando caminamos confiando en lo que Dios está haciendo, algo poderoso comienza a manifestarse
El Señor declara en Isaías que abrirá camino y que hará brotar ríos, y con ello nos asegura dirección, crecimiento, renovación y abundancia.
No caminamos al 2026 empujados por las circunstancias, sino guiados por la promesa viva de nuestro Señor. Y es precisamente esa promesa viva la que le da sentido y dirección a todo lo que Dios desea producir en nuestra vida. Esto representa todo lo que Dios desea producir en nuestra vida: progreso, avance, expansión, fruto y gozo. Cuando caminamos con Dios, cada año se convierte en una nueva etapa de su gracia y de su fidelidad.
Así como un nuevo amanecer siempre trae luz, oportunidades y movimiento, así también cada nuevo año que Dios nos concede llega cargado de posibilidades divinas y promesas cumplidas.
Caminemos hacia el nuevo año con esperanza renovada
El 31 de diciembre no solo despedimos un año; declaramos nuestra fe sobre el año que viene. Entramos al 2026 con el corazón afirmado en la fidelidad de Dios y la mirada puesta en sus promesas. Caminamos hacia el nuevo tiempo con confianza, con entusiasmo y con un corazón lleno de esperanza, sabiendo que Cristo va delante de nosotros. Nuestro caminar no está marcado por el temor, sino por la certeza de que Dios sigue dirigiendo nuestros pasos, fortaleciendo nuestra fe y afirmando nuestro propósito.
Conclusión
Al cerrar este año 2025, celebramos la fidelidad de Dios y abrimos el corazón para todo lo que Él continuará haciendo.
Entramos al nuevo año tomados de su mano, llenos de fe, de visión y de esperanza renovada.
Declaremos, como iglesia, que el año 2026 lo recibimos con fe, con esperanza y con Cristo en el centro. Creemos en lo nuevo que Dios hará, caminamos hacia ello con confianza, y celebramos por adelantado su fidelidad.
FELIZ AÑO 2026

