
Desde la creación del ser humano el trabajo es algo que produce la satisfacción de nuestras necesidades, tales como el alimento, el techo, entre otras.
Dios quiere que hagamos las cosas bien, que trabajemos con honradez, además, con el trabajo arduo honramos a Dios y nos produce recompensa.
Debes saber que las Sagradas Escrituras conectan la diligencia con la prosperidad; no solo económica, sino en recompensa en la formación del carácter y darnos sabiduría.
Por el contrario, la pereza nos roba el potencial, y está escrito en la Biblia, lo leemos en el libro de los proverbios, capítulo 14, verso 23 que dice: “El trabajo duro da buenas ganancias, pero sólo hablar produce pobreza.” (NTV)
Tu labor, incluso cuando nadie te ve, es importante para Dios y es recompensador de ese trabajo.
Actuar acorde con la fe es trabajar honestamente, es mantener la mirada puesta en el Señor, sabiendo que Él es totalmente justo y fiel.
Te motivo para que identifiques las áreas de tu vida laboral que necesitan cambios, ya sea que seas un empresario, un trabajador independiente o un trabajador contratado, y entrégaselas a Dios, decidiendo hacerlo todo con excelencia.
Tu constancia de hoy será la bendición de mañana, pero todo lo que hagas hazlo para la gloria de Dios y Él te recompensará..
Oremos, “Amado Señor, gracias porque sé que me das el favor de tener un trabajo que realizar y también de servir para tu gloria. Te pido que me ayudes a dar lo mejor de mí todos los días, dame fuerzas para perseverar y no desmayarme, lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: Proverbios 14:23: “El trabajo duro da buenas ganancias, pero sólo hablar produce pobreza.” (NTV)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
