
A veces con solo escuchar hablar a las personas nos podemos dar cuenta del grado de madurez que tienen. Es curioso cómo encontramos personas que aunque tienen edad adulta se siguen comportando como niños.
En la relación con Dios es similar, es decir, cuando escuchamos a las personas hablar sobre su fe cristiana, nos damos cuenta del nivel de madurez espiritual que tienen.
La realidad es que ;a madurez espiritual no es un acto que ocurra por accidente, sino que es una búsqueda intencional que implica estudiar la Palabra de Dios meditando en su contenido, compartir con cristianos maduros, orar pidiendo revelación de parte del Espíritu Santo de Dios y aplicar lo aprendido para que se convierta en una verdad establecida en el interior del ser.
En la Biblia, en la carta a los Hebreos, capítulo 5, verso 12 dice: “Hace tanto que son creyentes que ya deberían estar enseñando a otros. En cambio, necesitan que alguien vuelva a enseñarles las cosas básicas de la palabra de Dios. Son como niños pequeños que necesitan leche y no pueden comer alimento sólido” (NTV)
Aquí se compara al creyente con un bebé que necesita por su inmadurez leche que le da su madre, y se les dice que necesitan que se les vuelvan a enseñar los principios básicos de la fe.
Así que empezar a madurar espiritualmente comienza con la decisión de alimentarse correctamente de la fuente de vida que es la Palabra de Dios.
Le invito a comprometerse a seguir un plan de lectura bíblica o a participar en un estudio que te desafíe a ir más allá del conocimiento básico. Esto es empezar a pasar de consumir “leche”, a comer “alimento sólido”
A esto lo podemos llamar: “Pasar de ser un consumidor a ser un discípulo”.
Debes saber que el crecimiento es con frecuencia incómodo y requiere esfuerzo personal y compromiso, pero vale la pena avanzar, porque una fe estancada es vulnerable a las tentaciones del mundo y a las mentiras del enemigo.
Oración: “Amado Señor, despierta en mí una insatisfacción con la infancia espiritual. Dame hambre y sed por Tu Palabra y pasión por madurar en mi fe, lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “Hace tanto que son creyentes que ya deberían estar enseñando a otros. En cambio, necesitan que alguien vuelva a enseñarles las cosas básicas de la palabra de Dios.[a] Son como niños pequeños que necesitan leche y no pueden comer alimento sólido” Hebreos 5:12 (NTV)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
