Te pido Dios….
Jesús, siéntate en el asiento del conductor
de mi vida y toma las riendas con libertad.
Ayúdame a no tener miedo, porque nada
que esté bajo tu control puede quedar
a la deriva. Si tú, Jesús, tienes el dominio,
podré enfrentarlo todo.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Filipenses 4:13
