FE QUE ATRAE EL MILAGRO
Pastor Jorge L. Cintrón
Mensaje que fue presentado en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico el 19 de septiembre de 2025, 7:30pm
Texto Bíblico: Hebreos 11:6
Todos cargamos con áreas en la vida que parecen imposibles: enfermedad, familia, matrimonio, economía, sueños muertos, etc…
Un niño le dijo a su papá:
“Papá, ¿puedes abrir este frasco? Yo no puedo.”
El papá lo tomó y con facilidad lo abrió.
Lo que para el niño era imposible, para el padre fue sencillo.
En la vida pasa lo mismo: a veces miramos nuestra familia, nuestra salud, nuestras finanzas o nuestros sueños, y pensamos: “Esto es imposible”. Pero lo que es imposible para nosotros, con fe en Dios comienza a tomar forma hasta convertirse en un milagro. Así es nuestra fe: lo que nosotros no podemos, nuestro Padre celestial sí puede hacerlo.
El común denominador en la Biblia es que los milagros no dependen de cuán grande es el problema, sino si se tiene fe en Dios o si no se tiene fe en Dios.
Jesús hizo muchas sanidades en su ministerio. El evangelista Mateo señala: que traían cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y Él los sanaba de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver. Pero también señala que en Nazaret se escandalizaron de Él y que no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.
El autor del libro de Hebreos presenta en el Discurso de la fe una hermosa definición de fe: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” (Hebreos 11:1) Parafraseo esa definición de la siguiente forma: Fe es ver con los ojos espirituales lo que nuestros ojos naturales no pueden ver. Es como cuando alguien compra un boleto de avión, todavía no vuela, pero tiene la seguridad de que llegará.
Puedes ver en las áreas de tu vida que parecen imposibles: enfermedad, familia, matrimonio, economía, sueños muertos, etc…con ojos espirituales lo que Dios puede hacer. Si lo puedes hacer has comenzado a ejercitar la fe que atrae milagros.
El autor de El Discurso de la fe presenta en el mismo una serie de personas que miraron con los ojos espirituales lo que sus ojos naturales no podían ver y se convirtieron en héroes de la fe. Entre los nombres de esa lista introduce la siguiente expresión: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
El libro de Hebreos presenta otras hermosas enseñanzas sobre la fe que pueden comenzar a atraer ese milagro que tu anhelas.
“Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas”. (6:11–12). Una fe que hereda promesas
“Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura”. La fe que nos da acceso a Dios (10:22).
“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió”. La fe que nos mantiene firmes (10:23).
“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba”. La fe que obedece (11:8).
“Por la fe (refiriendo a Abraham) dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible”. La fe que soporta pruebas (11:27).
“Por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones”, La fe que conquista y alcanza (11:33).
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. La fe persevera hasta el final (12:1–2)
La Biblia está llena de testimonios de personas que, al ejercer fe en Jesús, recibieron un milagro.
Hoy, Jesús sigue pasando, y la fe sigue abriendo la puerta a lo sobrenatural.
La mujer con flujo de sangre, Ella se abrió paso en medio de la multitud. La fe que atrae milagros es una que mueve a uno a actuar, aunque estemos cansados o debilitados. Es una fe que toca a Jesús. Hoy puedes acercarte y tocar al Maestro con tu fe..
Bartimeo. No se dejó callar por la multitud. Una fe que clamaba con insistencia. La fe que atrae milagros se expresa con un clamor perseverante. No te calles, este es el momento de gritar tu necesidad a Jesús.
El paralítico que sus amigos bajaron por el techo frente a Jesús. Sus amigos no se detuvieron ante las dificultades. La fe que atrae milagros no busca excusas, busca caminos. Es una fe que vence obstáculos. Dios honra a los que persisten en medio de barreras.
La fe que atrae milagros es una fe que resucita lo muerto. Marta y María, las hermanas de Lázaro, pensaban que todo había terminado. Jesús hace el milagro cuando llega el momento preciso. Hoy Él puede resucitar tu matrimonio, tu familia, tu salud, tu esperanza, tus finanzas, tus sueños muertos, etc
El centurión. Su siervo estaba gravemente enfermo y vino a Jesús para que lo sanara. Al Jesús decirle que iría a su casa para sanarlo él le dijo: “Señor Jesús, yo no merezco que entre usted en mi casa. Basta con que ordene desde aquí que mi sirviente se sane y él quedará sano. yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. La fe que atrae milagros es una fe que reconoce la autoridad que tiene Jesús para hacer milagros.
La fe en Hebreos y 5 rostros de la fe que atrae milagros: Tocar a Jesús, Clamar con insistencia, Vencer obstáculos, Resucitar lo muerto, Reconocer que Jesús tiene autoridad.
Distintas personas, distintas circunstancias, pero un mismo resultado: el poder de Dios se manifestó cuando hubo fe.
Hoy Jesús está aquí, pasando por este lugar. No dejes pasar tu momento.

