
Somos seres creados para vivir de manera interrelacional, es decir, que nos necesitamos unos a otros; pero veo con frecuencia que muchos se enfocan en lo que pueden obtener de otras personas
Así que te hago esta pregunta: ¿qué pasaría si las vieras a los demás como una oportunidad para amar y servir como Jesús lo haría?
En la Biblia, en la carta a los Colosenses, capítulo 3, verso 14, dice: “Sobre todo, vestíos de amor, que es el vínculo perfecto” (RVR1960)
Aquí se nos recuerda que el amor no es solo un sentimiento, sino que deberíamos verlo como una prenda que necesitamos vestir todos los días.
Puedo decirte que, “la clave para mantener relaciones sanas y duraderas no es buscar la perfección en los demás, sino en que tu seas la persona que Dios quiere que seas”
El amor es el “vínculo perfecto” que mantiene unidas nuestras relaciones, uno que es paciente, bondadoso y que no busca lo suyo.
Por eso, cuando decides amar a los demás, estás reflejando el carácter de Dios, y de esta forma ocurren profundas transformaciones, no solo hacia los demás, sino también en tu interior.
Te motivo para que pienses por un momento en alguien con quien sea complicado relacionarte. Haz un compromiso desde hoy de amarlo(a) de manera práctica, esto es, teniendo paciencia, usando palabras amables, o tal vez abrazándole sinceramente.
Hazlo incluso cuando eso sea difícil para ti, así verás cómo se sanan los corazones.
Oremos: “Amado Señor, ayúdame a amar como Tú me amas. Dame un corazón para servir y lléname de un espíritu perdonador, para que mis relaciones sean un reflejo de tu incondicional amor, lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “Sobre todo, vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”. Colosenses 3:14 (RVR1960)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
